Primera parte
Hasta el porfiriato la actividad bancaria era prácticamente inexistente en México, por la desarticulación económica y la imperante inestabilidad política del país, que ahuyentaron capitales extranjeros, impidieron el desarrollo de los medios modernos de comunicación y la creación de un mercado interno a nivel nacional. Solamente algunas casas comerciales y la Iglesia fungían como prestamistas, cobrando las primeras, tasas de interés extremadamente elevadas.
El ascenso de Porfirio Díaz al poder en 1876 inauguró una era de tranquilidad política, consolidación del Estado y crecimiento económico. El nuevo Estado liberal mexicano fomentó la acumulación privada de capitales y la inversión extranjera, dejando en manos de particulares la tarea de modernizar al país.
Al concluir sus primeros cuatro años de presidencia (1876-1880), Porfirio Díaz recomendó la creación de un banco nacional.
El presidente Manuel González decidió asegurar el crédito extranjero, esta vez del Viejo Mundo, y para ello se propuso la creación de un banco en sociedad con capitales europeos, principalmente franceses.
El Banco Nacional Mexicano, inaugurado el 23 de febrero de 1882, fue el resultado del concurso de capitales franceses y recursos locales, reunidos entre comerciantes y propietarios mexicanos y extranjeros radicados en el país.
Este nuevo banco contribuyó indirectamente en la formación del Banco Mercantil Mexicano, abierto al público el 27 de marzo de 1882, en el que empresarios mexicanos y españoles radicados en el país, unieron sus capitales formados en México para participar en el surgimiento de un sistema bancario indispensable para el desarrollo económico del país.
La crisis financiera de 1884, caracterizada, entre otras cosas, por la reducción de los ingresos gubernamentales y agravada por la deuda con el Banco Nacional Mexicano, determinó que se reiniciaran las negociaciones para la fusión de esta institución con el Banco Mercantil Mexicano.
El 2 de junio de 1884 se llevó a cabo la fusión de los bancos Nacional Mexicano y Mercantil Mexicano en uno mayor, el Banco Nacional de México, y sus oficinas quedaron asentadas en el céntrico edificio de la esquina de Capuchinas (Venustiano Carranza) y Puente del Espíritu Santo (Isabel la Católica), que venía ocupando desde el 1º de julio de 1883 el Nacional Mexicano.
"Grandes Fueron los Viajeros que cruzaron por aquí"
Revista Imagen sep´85 - sismo de 1985. Descargar PDF (6 Mb)